Eduardo Mayordomo de la Fuente

Por sincronicidades de la vida ha llegado a nosotros, Eduardo Mayordomo de la Fuente, profesor de vocación, coach y motivador, pero sobre todo, una persona que ha sentido la llamada interior del despertar y ayudar a los demás y que nos compartirá artículos en beneficio de nuestro crecimiento interior común.

Solo me queda agradecerle de corazón desde aquí, su amabilidad y disposición. 

Hola a todos,
Soy Eduardo, pero solo fomalmente, es decir, en el mundo de las formas, porque en realidad soy “Nosotros”.  Vivo al norte de León, en la montaña y me dedico a la enseñanza.
Hace poco más de medio año cayó en mis manos “Un Curso de Milagros”. Desde el primer instante, la Voz del libro conectó con lo más profundo de mi Ser. Junto a ello, mil reacciones más se sumaron: escepticismo,  miedo, ilusión, rechazo, deseo de conocer, paz, ira, amor, perturbación, serenidad,… Aunque, de fondo, una paz profunda y novedosa. ¿A alguien le suena esta experiencia?
Mi hermana me lo había regalado en Junio del 2016. Yo no lo hice ni caso. Su título y portada me transmitían una sensación de manual de una secta. Sentía rechazo. Junto al libro me había pasado un vídeo de Enric Corbera. Tampoco lo miré.
Pero un día, en noviembre, no tengo ni la menor idea de por qué, me sentí atraído a ver dicho vídeo. Me fascinó tanto lo que Enric relataba que inmediatamente me dirigí al libro, lo tomé en mis manos y comencé a leer: nada real puede ser amenazado, nada irreal existe; en esto radica la paz de Dios. Inmediatamente le envié un whasapp a mi hermana: “el libro me ha encontrado”.
Y yo, que soy de letras puras, en esas tres afirmaciones vi, sentí, intuí, percibí, conocí, todo un universo hermosísimo de trascendencia, y con una belleza y resonancias tales que, continuar leyéndolo y poniéndolo en práctica desde el minuto uno se dio en mí como la más potente, natural y verdadera llamada que jamás oí.
Y toda mi trayectoria de búsqueda de mis 48 años de existencia cobraron sentido. Desde niño ya fui un “buscador” de Dios. Narrar mi trayectoria sería otra historia aquí.
Por ahora, baste con expresaros mi honda gratitud y gozo de compartir con mis “hermanos”, los conozca o no, la verdad de reconocer Ser lo que en verdad Somos.
Un abrazo “de luz”, como dice Laura, para todos.