¿Quién sabe más?
Papi… papi… estuve con Huguito, que viene de pelearse con su papá.
— «¿Y por qué se peleó con su papá?»
— «Porque el papá de Huguito dice que él sabe más que Huguito.»
— «Sí, hijo. El papá de Huguito sabe más que Huguito.»
— «¿Y cómo lo sabes tú, si tú no conoces al papá de Huguito?»
— «Bueno, porque es el padre, hijo, y el padre sabe más que el hijo.»
— «¿Y por qué sabe más que el hijo?»
— «Y… ¡porque es el papá!»
— «¿Qué tiene que ver?»
— «Bueno, hijo, el papá ha vivido más años… ha leído más… ha estudiado más… entonces sabe más que el hijo.»
— «Ah… ¿y tú sabes más que yo?»
— «Sí.»
— «¿Y todos los padres saben más que los hijos?»
— «Sí.»
— «¿Y siempre es así?»
— «Sí.»
— «¿Y siempre va a ser así?»
— «Sí, hijo, ¡siempre va a ser así!»
— «¿Y la mamá de Martita sabe más que Martita?»
— «Sí, hijo… la mamá de Martita sabe más que Martita…»
— «Dime, papá, ¿quién inventó el teléfono?»
El padre lo mira con suficiencia y le dice:
– «El teléfono, hijo, lo inventó Alexander Graham Bell.»
— «¿Y por qué no lo inventó el padre de él, que sabía más?»
Osho
Trabajar con el corazón
A un albañil, ya mayor, le llegó el momento de su jubilación.
Así que fue a ver a su jefe con el que había trabajado durante muchos años, y le comentó sus planes de dejar el negocio de la construcción para llevar una vida más placentera con su esposa y poder disfrutar de su familia y su jubilación.
El jefe sentía ver que su buen empleado dejaba la compañía y así se lo dijo, pidiéndole, como favor personal, que construyera una última casa. El albañil accedió, pero su mente y su corazón ya no estaban allí, así que utilizaba materiales de inferior calidad, no estaba atento a lo que hacía y su trabajo dejaba mucho que desear. Era una desafortunada forma de acabar su carrera.
Cuando el albañil finalmente acabó la construcción, su jefe fue a inspeccionar la casa, y al finalizar la visita, cogió las llaves de la puerta principal y las tendió al albañil:
– Tu última casa… este es mi regalo para ti.


Que padres cuentos ,gracias muchas gracias compartirlos me serán de mucha utilidad.
Gracias a ti, Zena, por tus comentarios, por leerlos y compartirlos. Un abrazo 🙂