¿Pueden llegar las emociones humanas a cambiar el ADN?

La ciencia nos ha demostrado a través de una serie de experimentos, que la materia está hecha de fotones y las emociones humanas tienen la habilidad de cambiar estos fotones.

¿Quieres conocer dos de estos experimentos?:

  1. Unos científicos quitaron el aire de un tubo para hallar un vacío, dejando dentro de este solo fotones (partículas de átomos). Midieron dónde estaban los fotones y comprobaron que se encontraban dispersos por todas partes. Después, pusieron ADN humano dentro del tubo y volvieron a hacer una medición para comprobar dónde estaban los fotones. Entonces constataron que ya no estaban dispersos, sino que se habían alineado perfectamente con el ADN. 
  2. Cogieron ADN humano y lo colocaron en el campo magnético y eléctrico del corazón de una persona, que estaba entrenada para crear emociones de una manera muy precisa. Lo que descubrieron es que en la presencia de emociones positivas, el ADN se relajaba y comenzaba a desenrrollarse, como si estuviera creándose un nuevo ADN mientras que en la presencia de emociones negativas —como el odio, la rabia, la envidia, los celos, etc.— el ADN se ponía muy rígido y no funcionaba de forma correcta.

Estos dos experimentos nos muestran algo muy importante: el primero de ellos, que el ADN afecta a los fotones (a la materia) y, el segundo, que la emoción afecta al ADN, el cuál afecta, a su vez, a la materia. Es la primera vez que en el laboratorio los científicos testan lo que muchas tradiciones ancestrales —como los Mayas— nos habían dicho al respecto: «estamos profundamente conectados al mundo y a nosotros mismos».

La implicación que tienen estos experimentos nos ayudan a entender que puede haber una sanación espontánea en el cuerpo. Está documentado que si somos capaces de crear la emoción adecuada, podemos sanar nuestro cuerpo físico. En el experimento estas personas estaban expresamente entrenadas para crear las emociones correctas pero cualquier persona puede conseguir llegar a ese estado de entrenamiento emocional. Lo importante no es que aprendamos una técnica sino que abracemos lo que ya tenemos dentro, porque todos nacemos con esta habilidad. Pero nuestra sociedad y nuestras creencias nos condicionan a vivir la vida sin ser conscientes de ello.

Lo que está demostrando la ciencia ahora mismo es que la sanación comienza en nuestros corazones. Cuando observamos los diferentes ritmos de pulsaciones de la frecuencia cardíaca, comprobamos que la regularidad varía mucho según la edad de las personas. Cuando somos mayores la frecuencia entre los picos de las pulsaciones es más regular que cuando eramos jóvenes.

Los científicos han relacionado esta regularidad con nuestra habilidad de abrazar el cambio. Cuanto más regular es nuestro ritmo cardíaco más saludablemente nos podemos adaptar a los cambios.  

Y la buena noticia es que no importa lo mayores que seamos, podemos aprender técnicas muy simples para incrementar esa regularidad. Ya nuestros ancestros decían que los sentimientos de nuestro corazón tenían mucho que ver con esta regularidad.

En 1991 los científicos descubrieron 40000 neuronas del cerebro en nuestro corazón, esto es, una red neurológica dentro del corazón que elabora memoria y química en el cerebro.

Lo importante es que esta red puede funcionar por sí misma o estar conectada con el cerebro. Y cuando aprendemos a conectar el cerebro y el corazón, sanamos esa química en nuestro cuerpo, afinamos nuestra intuición, lanzamos el mensaje preciso para sanar nuestro cuerpo. Esta técnica es la que nos sirve para adaptarnos a los cambios y que ya se enseñaba en las tradiciones antiguas. La ciencia no está haciendo otra cosa que confirmar la sabiduría ancestral.

Por tanto, para adaptarnos al cambio que estamos experimentando en el presente y que ya nos enseñaba la sabiduría del pasado, hemos de trabajar nuestras emociones.

Y tú, ¿estás dispuesto a trabajar tus emociones?.

«Como seres humanos, todos queremos ser felices y estar libres de la desgracia, todos hemos aprendido que la llave de la felicidad es la paz interna. Los mayores obstáculos para la paz interna son las emociones perturbadoras como el odio, apego, miedo y suspicacia, mientras que el amor y la compasión son las fuentes de la paz y la felicidad».-Dalai Lama

4 Responses

  1. Muy interesante la informacion, solo faltò citar la referencia de las investigaciones sobre la cual se sustenta dicho articulo. Agradeceria compartiera la referencia.
    Gracias.

    1. Gracias Rafael,
      El Instituto Omega de Estudios Holísticos de Rhinebeck, Nueva York y el Comité de investigaciones de la Universidad Life de Atlanta en Georgia se ocupan de estas investigaciones. Un estudio es «The Epigenetic and Psychological Dimensiones of Meditation» 26 de agosto de 2017.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También puedes comentar con tu cuenta de Facebook

(Sin que tenga que aparecer en tu muro)

GRATIS

Llévate la Guía:

"5 Prácticas Creativas Para Liberarte del Ruido Mental"

¡Espera!

GRATIS

Antes de irte, llévate la Guía:

"5 Prácticas Creativas Para Liberarte del Ruido Mental"

1 Compartir
Twittear
Compartir
Pin
Compartir1